Lo nuestro fue un amor
de café y cafetería.
Tú hablabas. Yo escuchaba.
El café me daba alegría.
Un día me preguntaste
si tomaba sólo café contigo.
Te mentí por pena.
Hoy no te mentiría.
--------------------
Me puse a remojo en el Mar Rojo y sentí la sal mordiéndome la carne. Te besé y sabías a sal y a mar y también a final....
No hay comentarios:
Publicar un comentario