Invento el mundo
rosa que no tengo
para que me quieras
por la que seré.
Te cuento anécdotas.
Me cuentas tu vida.
Un día reímos.
Lloramos otro día.
¿Es esto amor?
Yo creo que es dicha.
Me puse a remojo en el Mar Rojo y sentí la sal mordiéndome la carne. Te besé y sabías a sal y a mar y también a final....
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