He llegado a la tienda
donde venden mil perfumes
y me mareo oliendo
los frascos que no te cobran.
Echó en mi mano las gotas
de un Yves Rocher perfume
y mi nariz se interrumpe
con una rica magnolia.
Llega el lirio de los valles
pidiendo mis atenciones
cuando mi mano atrapa
una bomba para ducha.
Calvin Klein me enamora
con un perfume unisex
y decido yo llevarlo
porque para los dos es.
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