Lo conoció en Internet
un día sábado
mientras buscaba
consuelo hablando
con desconocidos
para reinventarse...
Él era un joven
que estaba atrapado
bajo un cielo de bombas
que no lo mataban.
Le dijo que era
el hombre araña.
Sonrío y le dijo
que era princesa
solo en su casa.
Siguieron hablando.
Un día quedaron
y se vieron rotos
en París hablando
de tanto y de nada,
de nada y de tanto.
---------------------
ABRIGOS LARGOS muy cómodos: https://amzn.to/4pR3p2X
No hay comentarios:
Publicar un comentario